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Capítulo 2: Te has ganado ese apodo


[dropcap]A[/dropcap] la tenue luz del holoproyector, dos bailarinas twi´lek se acariciaban en una sensual danza. Una serpenteaba de pie su cuerpo, mientras la otra lo hacía de rodillas y de espaldas a la primera flagelándola con los apéndices lekku de su cabeza. A poca distancia, un hombre recostado en su cama se imaginaba entre ellas dando rienda suelta a sus íntimos deseos…

De pronto, el siseo y el pitido de la puerta de entrada rompió el momento, y sobresaltó al humano, que se apresuró a desconectar la proyección de la imagen. Una figura pálida de cortos cabellos rubios entró en la habitación de descanso, lo miró fijamente y le hizo un gesto con la palma de la mano.

– Vamos Shooter, hay un código seis, nos esperan en el hangar de proa.

Mientras se incorporaba y se cerraba el mono negro, deslizó el pequeño holoproyector bajo la cubierta de la litera. Tuvo que acelerar el ritmo para seguir a Nigthmare, su compañero de Escuadrón. Se conocían desde hace tiempo, y habían volado juntos muchas horas, pero aun así no se tenían mucho aprecio.

Recorrieron los pasillos del destructor estelar clase Gladiator hasta el hangar donde se incorporaron a una pequeña formación en dos líneas, de unos veinte pilotos en total, justo en el mismo momento en el que se aproximaba por un costado el oficial de flota, el Comandante Heon.

– Escuadrón de pilotos, hace unas horas un comando de guerrilla local en tierra ha asaltado un hangar en el espaciopuerto de Sesenay IV, robando unos cazas y destruyendo el resto que no pudieron llevarse. Han sido sólo un puñado de naves, pero nuestra reputación de tener bajo control el sistema no se puede ver dañada. Doblaremos las patrullas de cazas y mandaremos droides sonda para localizar a los insurgentes. En cuanto salgan de su madriguera, los aplastaremos como a ratas.

-Por fin algo de acción -susurró Shooter- ya me estaba oxidando… Retiró rápidamente esa media sonrisa al ver cómo se clavaban en su mirada los ojos del oficial Heon.


 

[dropcap]O[/dropcap]tra salida rutinaria, otra patrulla sin novedad, había perdido la cuenta de cuántos ciclos horarios se esfumaron desde el día que los nativos locales asaltaron el hangar de cazas. El informe oficial hablaba de seis naves, con escaso mantenimiento y tal vez incluso dañadas, pertenecientes a las fuerzas de defensa planetaria que no habían ofrecido nunca resistencia a la llegada de las tropas del Gobierno Imperial. Al parecer, las naves iban a ser desarmadas y destruidas, pero la burocracia era lenta y nunca llego esa comunicación.

– Bueno, ahora ya tenemos orden de destruirlas. Cuando lo hagamos, llegará la orden de no hacerlo. – Bromeaba Shooter.

– Escuadrón, ¡atentos!, tengo una señal de baliza en el sector 23-43/449. Formación en rombo cerrado, vamos allá. -la voz clara y firme de Dark Noise que estaba al mando, cortó la broma en seco.

– Informando a base, mantengo línea de comunicación. -Apuntilló Nightmare.

– No quiero héroes, solo quiero ver qué tenemos aquí y volver… los cuatro.

Shooter sabía el  porqué de ese último comentario, y casi tuvo que cerrar los comunicadores para no responder. Desde su graduación, en la academia Imperial,  había recibido por igual halagos por su extraordinaria habilidad y puntería como reprimendas por su temeridad. Esta era su segunda flota de destino en solo un año, y para muchos era solo un novato que no aguantaría muchos cruces con enemigos de verdad, que su TIE-Fighter era un objetivo fácil debido a su imprudencia.

Estaba en la punta del rombo, flanqueado a un costado por Nightmare y al otro por Redclaw.

Tras su estela, el teniente daba indicaciones de rumbo y velocidad para mantener la formación.

– Shooter y Nightmare, dirigios hacia ese asteroide, rodeadlo y volved a la formación.

Menuda orden más estúpida – pensó para sí Shooter, afortunadamente sus pensamientos quedaron ahí, alejados del comunicador de Dark Noise. Aceleró al máximo y giró en cerrado mientras su compañero seguía su misma trazada, para incorporarse a la formación, pero nunca llegó a su puesto.

De la nada, una lluvia de disparos láser hizo saltar todas las alarmas del interior del caza.- ¡Emboscada!

La advertencia de Shooter quedó ahogada por la explosión del TIE de Nigthmare que iluminó la cerrada oscuridad del espacio y recortó en el frente un enjambre de naves que les superaba ampliamente en número. La computadora zumbaba sin parar advirtiéndole que se hallaba en el punto de mira de al menos tres naves enemigas.

– ¡Bastardos de Hutt! -Shooter tiró de los controles para salir hacia arriba desde su posición, viendo cómo le rozaban los haces láser, pero ninguno impactó en su casco. Tiró su nave en espiral para comprobar que le perseguían al menos dos cazas enemigos, uno de ellos un Ala-X y otro un Z-95 headhunter, de similar silueta pero mucho menos armado y amenazante. Estaba tomando distancia a máxima velocidad para salir cuanto antes del alcance efectivo de las armas enemigas.

– ¡Estiércol de Bantha! – Había perdido de vista a sus compañeros de formación, pero estaban ahí, en alguna parte, les oía hablar por los intercomunicadores del casco. Una mirada de reojo al radar le desveló que otra nave enemiga intentaba superarlo por un costado para flanquearle. Tenía que hacer algo, o estaba perdido.

No era lo más prudente ni lo más ortodoxo, pero la última vez que había ejecutado tal maniobra había salido bien… aunque también es cierto que fue en el simulador de la academia, pero ese es un detalle de menor importancia, o eso quería pensar… ¡Shooter, te has ganado este nombre por algo, vamos!  Se dijo a sí mismo y tiró de nuevo de los controles hacia su pecho, elevando el rumbo de la nave en un círculo ascendente, y cuando el enemigo se situó donde él quería, esperando a que cerrara el loop hacia atrás, giró en tonel a un costado quedando a escasa distancia del ala enemigo. Estaba realmente cerca, tanto que pudo ver la cabeza del piloto en su carlinga, como se giraba y pegaba su espalda al asiento como preparándose para recibir una embestida.

Cerró sus dedos índices en torno a los gatillos gemelos, y vio cómo dos ráfagas láser acertaron de lleno en la nave enemiga, causando gravísimos daños y dejándola a la deriva, vislumbrándose pequeñas explosiones en su parte trasera. Volvió a acelerar al máximo para alejarse de allí, y consiguió situarse en línea de sus dos compañeros de vuelo.

– Orden de retirada, ¡salgamos de aquí! -zanjó el teniente, dirigiendo su formación lejos del combate en dirección al Gladiator. A su encuentro, habían desplegado una docena de naves para cubrir la retirada, pero los sensores no detectaron que los enemigos les persiguieran, sabían que no tendrían ninguna oportunidad cerca del Destructor.

– He derribado a uno señor, aunque hemos perdido a Nigthmare. – Shooter sabía que para la flota, la pérdida de un piloto era sólo un número estadístico. Sabía que pronto llegaría otro piloto a cubrir ese puesto, como hacía unos meses había llegado él mismo. Pero esa era la realidad, es la vida que había elegido, pilotar para la gloria del Imperio Galáctico.

No hubo ninguna respuesta, mucho menos una felicitación. Fueron escoltados hasta el hangar mientras otra nueva patrulla salió en busca de los cazas enemigos avistados.

Cuando salió de su TIE, se percató de algo que había cambiado allí: Una lanzadera clase Lambda estaba estacionada en el centro del hangar. A su alrededor, una pequeña escolta de soldados de asalto acompañaban a un hombre que vestía una indumentaria de piloto habitual de color negro. Era un hombre curtido de mediana edad, con la cabeza afeitada y descubierta. A su encuentro, un grupo de oficiales del Gladiator con el Comandante Heon a la cabeza recibieron a la comitiva.  Desde esa distancia, Shooter no podía oír nada de lo que conversaron, pero el lenguaje corporal le aclaraba que el recién llegado trataba de igual a igual al Comandante del Destructor.

Y entonces lo vio, en un lado del hangar, rodeado de un grupo de asistentes que trabajaban en la nave. No había visto nada igual, debía ser un nuevo modelo de caza que el Imperio no había mostrado hasta ahora. Era majestuoso, tan bello como aterrador.


 

[dropcap]U[/dropcap]na intensa cortina de lluvia les cobijó al entrar en la atmosfera planeraria, en un lastimero viaje de vuelta en silencio, después de haber perdido en la refriega a uno de sus componentes, el cazacabezas del piloto Ne´Nekih. Uno tras otro, los cazas fueron penetrando en la boca de la cueva que servía como base improvisada. Poco a poco, se fueron abriendo las carlingas de las naves, y de ellas bajaron sus pilotos, que fueron asistidos por el poco personal técnico con el que podían contar.

Row fue el último en bajar. Se había tomado un momento después de quitarse el casco en repasar los pocos segundos que duró el encuentro con la patrulla imperial. Habían quedado ocultos tras la nebulosa de radiación como habían planeado, con todos los sistemas apagados eran fieras esperando a sus presas. Tenían que haber acabado con ellos, pero algo no salió como debía. La Capitana Weiss, a bordo de su Ala-X había abatido fácilmente al TIE que cerraba la patrulla, pero en la persecución del resto de naves, algo que parecía muy sencillo, una nave imperial había esquivado todos los disparos de su caza y del de Doranor y había conseguido derribar al tercer “Zeta”, huyendo de allí sin poder darle alcance.

Bajó dos peldaños de la escalinata y saltó al suelo, salpicando en el agua de los charcos. Se dirigió hacia el angosto túnel que descendía a las entrañas de la base, por donde caminaban los demás. El ambiente era realmente triste.

Comentarios

Comentarios
  • Borgortez1

    Abril 8, 2016

    Me quito el sombrero Jovi, una trama con mucha acción y, por qué no, muerte. Los héroes no tienen por qué ser longevos 😛 Me está gustando mucho por dónde nos quieres llevar con tus relatos 🙂

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  • Leonhart0402

    Abril 8, 2016

    Como dice Borgortez, I like where this thread is going. Me gusta la diferencia de la “vuelta a casa” entre pilotos imperiales y rebeldes. M’he he quedado con ganas de saber qué piloto y caza son!!

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  • Pablo Subías Cabrera3

    Abril 8, 2016

    Genial relato Jovi. La pena es que los capítulos son demasiado espaciados en el tiempo y se pierde un poco el hilo argumental.

    Ya sabes lo que toca. Escribir más rápido. 🙂

    Saludos!!

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  • Agustín4

    Abril 8, 2016

    Muy bueno Jovi, muy interesantes relatos, pero como en los comentarios anteriores también me quedo con ganas de más, gracias!!!

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  • sagremor5

    Abril 8, 2016

    Fantástico! se pone interesante..imagino que nave será…
    Me gusta lo de ver la trama desde los dos lados, no pares queremos más!

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  • Richi Muti6

    Abril 10, 2016

    Mola mucho y puedo caer fácilmente de que nave y que piloto imperial se tratan. Ansia viva de más!

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  • Gris 87

    Abril 11, 2016

    fantástico, Jovi, y esperando que el siguiente relato llegue pronto.

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